Por qué falla el compresor del aire acondicionado del coche y cuándo hay que cambiarlo

Por qué falla el compresor del aire acondicionado del coche y cuándo hay que cambiarlo
list En: consejos comment Comentario: 0 favorite Golpear: 15

Cuando llega el calor, el aire acondicionado del coche deja de ser un extra de comodidad para convertirse en una necesidad. Sin embargo, uno de los fallos más habituales en el sistema de climatización está relacionado con una pieza clave: el compresor del aire acondicionado.

Muchas personas se hacen la misma pregunta cuando el aire deja de enfriar: ¿por qué no arranca el compresor del aire acondicionado del coche?, ¿por qué no salta el compresor del aire acondicionado? o ¿por qué se rompe el compresor del aire acondicionado del coche?

Aunque el problema puede estar en el propio compresor, no siempre es así. En muchos casos, el fallo viene provocado por otros elementos del sistema: falta de gas refrigerante, sensores, fusibles, relés, embrague electromagnético, ventilador, condensador o incluso una fuga en el circuito.

Qué función tiene el compresor del aire acondicionado

El compresor es una de las piezas más importantes del sistema de climatización del vehículo. Su función es comprimir el gas refrigerante y hacerlo circular por el circuito para que el sistema pueda generar aire frío en el interior del coche.

De forma sencilla, podríamos decir que el compresor es el “corazón” del aire acondicionado. Si no trabaja correctamente, el sistema puede dejar de enfriar, hacerlo de forma intermitente o directamente no activarse.

Por qué no arranca el compresor del aire acondicionado del coche

Cuando el compresor no arranca, la causa no siempre está en una avería mecánica interna. Antes de sustituirlo, conviene revisar varios puntos:

- Falta de gas refrigerante: si el nivel de refrigerante es demasiado bajo, el sistema puede bloquear el funcionamiento del compresor para evitar daños.

- Fusible o relé defectuoso: un fallo eléctrico puede impedir que llegue corriente al compresor.

- Sensor de presión averiado: si el sensor detecta una presión incorrecta, puede impedir que el sistema se active.

- Embrague electromagnético dañado: en muchos modelos, el compresor necesita que este componente “enganche” para comenzar a trabajar.

- Problemas en el ventilador o condensador: si el sistema no puede disipar bien el calor, el compresor puede dejar de actuar por protección.

- Correa auxiliar desgastada o rota: en vehículos con compresor accionado por correa, un problema en la transmisión también puede impedir su funcionamiento.

Por eso, cuando alguien busca en Google “por qué no arranca el compresor del aire acondicionado del coche”, la respuesta no es única: puede ser una avería del compresor, pero también un fallo eléctrico, una fuga o un problema de presión en el circuito.

Por qué no salta el compresor del aire acondicionado

La expresión “no salta el compresor” suele referirse a que no se escucha el típico clic de activación o a que el aire acondicionado no empieza a enfriar al pulsar el botón.

Esto puede deberse a un problema en el embrague del compresor, a una falta de gas, a un relé dañado, a un sensor de presión o a una avería electrónica. También puede ocurrir que el sistema detecte una presión demasiado baja o demasiado alta y, por seguridad, no permita que el compresor entre en funcionamiento.

En estos casos, lo recomendable es realizar una diagnosis del sistema antes de cambiar ninguna pieza. El aire acondicionado del coche funciona como un conjunto: si una parte falla, puede afectar al resto.

Por qué se rompe el compresor del aire acondicionado del coche

El compresor puede romperse por desgaste, falta de lubricación, fugas, exceso de presión o contaminación interna del circuito. Algunas de las causas más frecuentes son:

1. Falta de refrigerante

El gas refrigerante no solo permite enfriar el habitáculo. También ayuda a que el aceite circule por el sistema y lubrique el compresor. Si hay una fuga y el circuito trabaja con poco gas, el compresor puede sufrir un desgaste prematuro.

2. Falta o exceso de aceite

El compresor necesita una cantidad concreta de aceite para funcionar correctamente. Si tiene poco aceite, aumenta la fricción interna. Si tiene demasiado, también puede provocar problemas de presión y funcionamiento.

3. Suciedad o restos metálicos en el circuito

Cuando un compresor se rompe internamente, puede liberar partículas metálicas al sistema. Si no se limpia correctamente el circuito antes de montar otro compresor, la nueva pieza puede volver a fallar.

4. Uso incorrecto o falta de mantenimiento

No revisar el sistema de climatización, circular mucho tiempo con el aire sin funcionar o esperar a que llegue el verano para detectar la avería puede acelerar el deterioro del conjunto.

5. Golpes, fugas o daños en otros componentes

Un condensador dañado, una tubería con fuga o un ventilador que no actúa correctamente pueden provocar un mal funcionamiento del sistema y terminar afectando al compresor.

Señales de que el compresor puede estar fallando

Algunos síntomas habituales son:

- El aire acondicionado no enfría.

- Se escucha un ruido extraño al activar el aire.

- El compresor no se conecta.

- El aire enfría solo a ratos.

- El sistema pierde gas con frecuencia.

- Hay vibraciones o chirridos en la zona de la correa.

- El fusible del aire acondicionado se funde repetidamente.

Ante cualquiera de estos síntomas, conviene revisar el sistema cuanto antes. Una pequeña fuga o un fallo eléctrico pueden acabar provocando una avería mayor si el compresor trabaja forzado.

Curiosidades sobre el compresor del aire acondicionado

Una de las curiosidades más importantes es que el aire acondicionado no solo sirve para enfriar en verano. También ayuda a desempañar los cristales, ya que reduce la humedad del habitáculo.

Otra curiosidad es que no siempre basta con “recargar el gas”. Si el coche ha perdido refrigerante, lo importante es saber por dónde lo ha perdido. Recargar sin localizar la fuga puede solucionar el problema durante unos días, pero no corregirá la avería real.

Además, en muchos coches modernos, la compatibilidad del compresor no depende solo del modelo del vehículo. También hay que comprobar la referencia OEM, el tipo de motor, el año, el sistema de climatización y el tipo de conexión.

Compresores de aire acondicionado disponibles en Delfincar

En Delfincar contamos con una amplia selección de compresores de aire acondicionado de segunda mano revisados, procedentes de vehículos descontaminados y gestionados en nuestro Centro Autorizado de Tratamiento.

Actualmente puedes consultar nuestro stock de compresores de aire acondicionado disponibles aquí, con referencias para múltiples marcas y modelos.

Algunos compresores disponibles en nuestra web son:

- Compresor de aire acondicionado para Peugeot 208 1.4 HDi SANDEN 1367 SD6C12

- Compresor de aire acondicionado para Toyota Verso 6SEU14V

- Compresor de aire acondicionado para Kia Pro Ceed HCC

- Compresor de aire acondicionado para Seat Ibiza SANDEN

Antes de comprar un compresor, es importante comprobar la compatibilidad con tu vehículo. Para ello, puedes revisar la referencia de la pieza, el modelo, el año de fabricación y el código motor. Nuestro equipo puede ayudarte a confirmar si el recambio es válido para tu coche.

Una alternativa eficiente para reparar el aire acondicionado

Cambiar el compresor del aire acondicionado puede suponer una reparación importante, especialmente en vehículos con varios años de uso. Por eso, optar por un compresor de segunda mano revisado puede ser una alternativa eficiente, económica y sostenible.

En Delfincar trabajamos con recambios verificados, listos para volver a circular y con envío a toda España. Si tu aire acondicionado no enfría, el compresor no arranca o necesitas localizar una referencia concreta, consulta nuestro catálogo online y encuentra el recambio que necesitas.

Ver compresores de aire acondicionado disponibles en Delfincar

Comentarios

Sin comentarios en este momento!

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre